Allí, donde nos
toco andar un poco de provincia en provincia, primera recavamos
en Barcelona, estuvimos una temporada, cuando empezaron los bombardeos
nos desplazamos a Verga. En Verga pues aquello fue una estancia
muy triste porque tuvimos la desgracia de recibir a muchos niños
enfermos que tuvimos que enterrar porque morían, no había posibilidades
de curar. Estoy un poco nervioso…
Eh, de Verga nos desplazamos a Alcañiz, Aragón, provincia de Teruel.
Allí vuelta a empezar, cuando las fuerzas nacionales empezaron
a atacar y a invadir Aragón, pues nosotros nos tuvimos que ir
otra vez hacia Barcelona. En ese periplo nos encontramos pues
con muchas anécdotas, pues por ejemplo que los soldados que nos
tenían que defender iban corriendo delante nuestro, se quitaban
los galones, tiraban la documentación, en fin, un caos, un show,
y llegamos a un lugar en el que nos recibió lister. Lister nos
preguntó a ver dónde íbamos, le explicábamos de donde éramos y
a dónde queríamos ir, nos facilitó, nos metió en unos camiones
de armamento y llegamos hasta Gandesa. De Gandesa a Mora de Ebro
y de allí a Barcelona, y a espera a ver los acontecimientos. Yo
tuve la suerte de tener una hermana aquí en Hendaya y yo me vine
antes de terminar la guerra. O sea yo vi el final de la contienda
estando en Hendaya. Mis padres y demás familia se quedaron aquí
en España.
Cuando mis padres
fueron empujados hacia la frontera francesa, a mi padre lo mandaron
a Bélgica y a mi madre y a mis hermanos los separaron de él, o
sea la familia completamente dispersa. Pero por razones del destino,
la suerte o no se lo que decir, entre otras cosas a mi me fusilaron
un hermano aquí al mes de empezar la guerra, se llamaba José Mari
y tenia 18 años, le mataron aquí en Pikoketa. Bueno, y allí tuvimos
la suerte de podernos reunirnos todos al lado de Gurs, en Arudi,
en Ceste y en Santa Coloma, allí nació una sobrina mía…y hasta
la ocupación Alemana.
Cuando la ocupación
alemana en Francia, pues nos reunieron a todos y nos metieron
en un campo de concentración, pequeño. Luego pasamos a un campo
ya más importante, mejor edificado y mejor cuidado. Allí estuvimos
unos 36 meses, en ese tiempo pues iba a la escuela. Por las mañana
iba a la escuela de castellano, bueno iba, nos daban en una barraca,
y por la tarde Francés, allí hice el certificado de estudios.
Y de allí, cuando la ocupación alemana empezaron a llevarse a…
nos reunieron a judíos y a españoles en ese campo. A los judíos
los masacraban, judío que entraba en el botiquín, judío que no
salía vivo, aquello era una matanza horrorosa. De todas formas,
los alemanes se empezaron a llevar a la juventud judía, para aprovecharlos
o hacerles en Alemania lo que fuera. Y mi madre, que era una mejer
muy previsora dijo: "Cuando acaben con la juventud alemana, os
llevaran a vosotros. Nos vamos pa España aunque nos metan en la
cárcel". Y así decidimos volver a España, y volvimos pasando por
Barcelona, y en Barcelona andábamos comiendo las cáscaras de los
plátanos o naranjas que encontrábamos por la calle, lo limpiábamos
en una fuente y aquello era el alimento que teníamos nosotros.
Bueno, al final
ya nos montaron en un tren y nos vinimos pa aquí. Mis padres se
fueron a Canfran, porque estaba mi hermana allí, y mi hermana
la pequeña y yo nos vinimos pa Irun. Yo no tenía novia, aquí no
teníamos a nadie, no teníamos casa ni teníamos na. Y ya nos recogieron
unos amigos, y ese es el periplo de 7 años de andanzas de Ricardo
por el mundo.
Nos has dicho
que primero eran unos campos mas pequeños…
¿recuerdas los nombres o…cómo eran los campos esos?
No le llamaban campo de concentración, a aquello le llamaban,
campo de estancia vigilada, si, pa que no sonase tan mal… y allí
estábamos pues eso, la gente mayor, los niños, y los mutilados
de guerra y los de la guerra del 36… no era un campo de concentración
en el que hubiera juventud, a los jóvenes y todo eso, a esos los
hacían trabajar y a nosotros nos tenían recluidos allí manteniéndonos
un poco controlados para en caso de necesidad saber donde estábamos
para hacer uso de nosotros.
¿Eso estaba
vigilado por?
Entre alemanes y franceses.
¿Y cómo eran
los campos por dentro y la vida en el campo?
La vida en el campo era pues rutinaria y monótona. O sea, todo
era muy disciplinar, había toque de corneta pa subir la bandera,
para bajar y aquí tenias que quedarte firme y era una extensión
larga con barracas de cemento, en el ultimo campo ¿eh?, y dos
avenidas, y derecha e izquierda estaban las… Y luego dentro del
mismo campo, pues había una zona en la que metían a todo aquel
que no respetaban las normas. Y esos se ocupaban de limpiar todos
los wateres, todas las labores mas desagradables del campo… tipo
militar pero para nosotros, civiles.
Has contado
como se llevaban a los judíos, a los jóvenes…
¿Tienes alguna imagen de cómo se los llevaban o qué sabíais allí
en el…?
No, nos enterábamos después, veíamos que faltaban… porque claro
estábamos como aquí, unidos. Nos reuníamos ellos en la sinagoga,
nosotros en el campo y había una relación muy grande entre unos
y otros, pero claro, de la noche a la mañana veías ¡uy! ¿y dónde
esta fulana y dónde está mengano? y era que se los había…
A mucha gente
se les metían en trenes y ni ellos sabían a dónde iban…
Nosotros tuvimos noticias estando ya hache en Irun, porque alguno
que estuvo con nosotros en el campo, ya logró escapar y pasar
aquí, y como sabia que estábamos en Irun pues estuvo en casa,
pero yo se que a muchos de los que se quedaron les metieron en
vagones pero no pa trasladarlos, sino para dejarlos en las estaciones
donde había más bombardeos, y entonces era una manera de exterminarlos
sin comprometerlos mucho, vamos.
Luego, las cámaras
de gas tan famosas y…
Con la grasa de los cadáveres hacían jabón.
Entonces ¿con
cuantos años llegas a Irun?
Con 14, a punto de cumplir 15, y sin casa ni nada. Yo estuve comiendo
con cuchara prestada un montón de tiempo. Me recogió un señor
hasta que mi hermano el mayor vino a Irun y ya me fui a vivir
con él. Yo llegué aquí en octubre del 42 casi y entré en la Palmera
en el 43, o sea, de un campo de concentración a otro.
Con catorce
años, solo, sin casa…
Yo durante todo ese periplo fui muy valiente. Sin embargo una
vez que llegué aquí a Irun y empecé a vivir, me agobiaba la paz,
la tranquilidad. Yo llegaba hasta a clavar la ventana de la habitación
porque me sentía, no se, abocado de tanta paz después de venir
de toda esa vuelta.
Recuerdo que la
táctica de las fuerzas nacionales era primero bombardear y luego
invadir, o sea, atacar y… y a mi me pilló en Alcañiz, en la escuela.
Empezó el bombardeo y todo mi afán era llegar a casa, que en la
escuela que no me pillase, y yo iba corriendo por la calle y los
tubos se reventaban hasta… Nuestra casa, la parte de atrás era
monte, y por ahí mis padres se pudieron librar de…automáticamente
preparamos los bártulos y a andar…
¿Y allí en el
campo, cómo os trataban?
En general bien, o sea si tu cumplías con las normas, bien. Lo
que pasa que claro, estábamos separados todos, desde los 3 años
hasta los 15 estábamos separados de los padres. Luego de 15 para
adelante pasabas con los hombres. Las mujeres en otro sitio y
los hombres en otro sitio, o sea que no había contacto entre matrimonios
y los padres con los niños, con sus madres, pues tenían que ser
a través de una alambrada…
Allí en Gurs cuando
estaba yo había Checoslovacos, había alemanes, había yo que se
una mezcla… pero claro todo eran parcelas… a mi me tocó el M.
Y la comida, allí ibas con el plato y si pescaban algo te tocaba
algo…si había surte comías.
¿Cuáles eran
las normas?
Respeto y disciplina, y acatar lo que te dijeran. A la derecha,
a la derecha, a la izquierda, a la izquierda, aquel que se desbandaba,
al agujero.
Eso no es buen
trato.
¿Buen trato? Pero no te pegaban, ni… o sea te recluían y te castigaban
pues a hacer trabajos denigrantes para…pero quiero decirte que
maltrato físico no, no había. Bueno, en una ocasión a mi si me
dieron y os voy a explicar la razón: Estaba yo en la cama medio
pachucho, y los niños, compañeros que estaban conmigo me dicen,
"Ricardo, ahí hemos visto que hay panochas al otro lado de la
valla", y con el hambre que pasábamos, pues yo les dije, pues
"ir y mangar". Los cogieron los chavales, y "¿quién te ha mandado?",
"Ricardo". Y Ricardo, el castigo que recibió fue que reunieron
a todos los chavales en un circulo, a mi me pusieron en el medio,
le llamaron a mi madre y le dijeron que me pegase una paliza allí
por robar panochas. Esa es la única agresión que he tenido yo,
vamos.
Bueno pues,
gracias Ricardo…